Ironman Lanzarote 18



Cuando ves que la carrera está saliendo tal y como te imaginabas, viendo como avanzas sin cesar superando todos tus limites y llevándote por delante lo que para ti es la carrera deportiva más importante de tu vida…
Así despertaba yo una semana antes del IRONMAN Lanzarote, con un sueño de lo mas lindo. Y porque no…
Nos plantamos en un Sábado 26 de Mayo a las 3.45 A.M.
Tras una buena noche al lado de mi familia en el “Sands Beach resort”, y después de un beso de despedida, me pongo en marcha para afrontar lo que vendría a ser un día duro de verdad.
Un buen desayuno y junto a mi cuñado Javier nos dirigimos a P.Del Carmen con una moto de alquiler… Sí sí… Tal y como podéis leer…
Una vez heladito y ya en la zona de Boxes (me apetecía un montón meterme en el agua…). Me dispongo a preparar las herramientas, hinchar neumáticos, colocar la nutrición y la hidratación, colocar la zapatillas de ciclismo… ¡Todo listo! De maner que 1h antes que empiece el “show”, hago el preludio con movilidad articular, un poco de carrera a pié, unos hipopresivos, y me pongo el neopreno.
La tensión y los nervios van escalando posiciones, de manera que me veo con el agua del gran charco en los tobillos.
El latido de mi corazón es ensordecedor de manera que en el momento que por la megafonía se oye “3’ to go…” Empiezo a contar de 150 hacia atrás, ya que seguro que darán la salida antes de lo previsto.
“1’To go…” Estoy situado totalmente en el lado izquierdo, sé que voy a tragar agua pero así puedo controlar a todo el mundo, ya que mayoritariamente respiro de derechas.
TUUUUUUU!!!!
Salimos como si no hubiera un mañana, 5-6 saltos a modo de delfín y las primeras brazadas agónicas en Atlántico inauguraban un festival de golpes, patadas, agarres, arañazos, y puños, una natación sin precedentes con casi 800m de escaramuzas, pudiendo empezar a nadar con “libertad” a mitad de la primera vuelta.
Ha habido corte, lo se, lo he visto pero mi velocidad de salida es lo que es… (Soy un submarino diesel).
La primera vuelta pasa muy rápido y una vez en tierra me parece oír que hay un sexteto a 30”. No esta mal se que vamos a ceder mas ya que aquí nadie quiere llevar el timón.
Tras una segunda vuelta desordenada y sin continuidad alguna cedemos 1’30 aproximadamente sobre cabeza de carrera, finalizando el segmento acuático con algo mas de 51’.
Salgo del agua como un pato mareado, es decir tal y como soy yo, rápidamente me empiezo a sacar el neopreno, cojo la bolsa con el casco y sin perder tiempo salgo en busca de mi bici.
Un buen salto, un buen arreó, otro y otro, consigo calzarme los zapatos y eso no para. Somos 3, en busca del grupo cabecero, o eso es lo que iluso de mi pensaba. Lo único que podíamos hacer contra estos titanes era ceder el mínimo de tiempo posible. Los Km pasaban y la sensación de fatiga no se calmaba parecía que mi corazón y mis piernas tuvieran que estallar de forma inminente… Tias-Conil-La Geria-Hervideros, pasamos el golfo como una exhalación, -La geria-Montañas del fuego-Timanfaia-Mancha blanca-Masdache…
Que agonía me digo a mi mismo… Las piernas a la altura del Km 70 ya decían basta y fue entonces donde volví a la casilla de salida ya que encaramos la recepción que nos ofrecía la villa de Teguise con una recta en subida que se hacia eterna para a la poste ofrecernos un ascenso al mirador de Haria que este acabaría sin duda con las cañitas de Mr Blanchart…
Fue aquí en este paseo infernal de dolor (Muscular eh…) donde mis compañeros de viaje desaparecieron así como otros me daban caza sin cesar y sin opción alguna de ofrecerles una contra.
El avituallamiento especial era para mi lo que es una zanahoria para un conejo y una vez allí quise demostrar mis dotes de ciclista, cogiendo la bolsa de alimentos en marcha y con un fuerte viento, involucrándome en un lio de hilos, bolsa, bidones y barritas que casi me despeñan por la vía rápida (Montaña a bajo).
Un descenso rápido para afrontar el segundo asalto, donde gana Guinate y seguir con un tercero en el mirador del Rio que evidentemente también es a su favor.
Descenso para afrontar lo que en otras ediciones ya seria la introducción a la parte final de la prueba ciclista, pero en esta edición una trampa mortal se escondía… Y lo que es peor… Yo ya lo sabía…
La carretera de Arrieta se acortaba par adentrarte de nuevo en el corazón de la isla, un sube baja tan encantador como demoledor… Teseguite! -4rto asalto…
De aquí seguimos nuevamente en dirección Haria donde un giro inesperado de 180º nos devolvería al sentido deseado. P.del Carmen… pero un 5to asalto nos esperaba al salir de la Villa de Teguise… Famara!
Un descenso de 5km que uno deseaba que terminase, intentando dar contacto visual con el punto de giro que nos devolvería a la carretera de la Geria.
Monumento al campesino- La florida-Conil… para dejarme caer como un pugilo apunto de recibir el ultimo golpe que daría el “Knock Out”… De ahí resurgió de mi interior la llama que encendería el último cartucho de TNT de que disponía… Mi gran aliada hija de Filípides, pero dolorosa MARATON!
Después de la transición la venganza estaba servida cazando cadáveres, excepto a van Looy que tras alcanzar-le sobre el Km 4 quiso aventurarse en la última disciplina hasta que en el giro del km 31’5 empezó a ceder y abandonarme durante los 10km finales.
Km 41… Lo que podía haber sido un sueño hecho realidad se quedo en gran día de RESILIENCIA!!!
Meta y fin de lo que es para mi la gran fiesta de la larga distancia!!!