Ironman Barcelona 18



Pasan los años y nos encontramos en el 6 de octubre de 2018. Un día que pasa volando por el trajín que conlleva la vigilia de un Ironman. Preparativos, entrenamiento, dejar el material en el “Check in”, nervios, descansar, etc…
Son la 4:50 am, mi mujer me levanta después de una noche francamente buena, Teo nos ha dejado dormir, que bien! Desayuno típico mío je je je… que ya no lo cuento porque lo sabéis de memoria y os aburriría.
Me dirijo a la zona de boxes, con mucha antelación, viendo que el día seria peculiar, ya que un viento matutino nos presentaba un preludio lluvioso y gris… Una vez en boxes mi mecánico Jordi de SBR store Mataró, ya me había puesto la bici a punto, cosa que se agradece muchísimo y mas si eres un rudo con el bricolaje ciclista.
Los minutos pasaban rápidamente y la zona de transición iba cobrando vida, y ganando terreno al mal tiempo. Javier, Jose, Dam, Marc… Mi escudería estaba llegando, y la lluvia empezó. Iba “increscendo” y una vez todo listo me escondo el la carpa principal de transición. Aquí me estiro y me relajo ya que aún faltaba 1h30’ para el cañonazo de salida.
A falta de una hora me reúno con mi cuñado Javier quien me ayuda con el calentamiento, veo a mi amigo Miki y a Marc Gorga quien dirige el calentamiento mediante los hipopresivos. Si! Allí delante de todo el mundo haciendo unos ejercicios raros que mucha gente debería pensar que estaba haciendo el payaso, pero no. Eran los ejercicios que hago siempre antes de salir a la Palestra. 30’ antes de la salida me pongo el Neopreno con todo lo que conlleva, y una vez a punto nos dirigimos a la zona de salida. Aquí me reúno con mi “Paidotribo” Mr. Carles Tur. Decidimos no entrar en el agua, ya que podría ser que durante los minutos previos a la salida cogiera frio y me impidiera rendir al 100%. Llega mi hermana, mi padre, Carles, Bernat y Oriol, entre ellos me arropan, y tras unos besos de despedida…
-2’ “To go…”
El pulso se acelera, así como la respiración se hace mas profunda, mientras visualizo la entrada en un Mediterráneo aturdido por el día, el circuito de boyas y la llegada.
-Fhrrrriiiiip…! Titubeo ya que no sabía si era la salida o no de manera que me sumerjo en la playa de Calella en medio de una escaramuza sin precedentes en mi historia como deportista, sin prácticamente poder dar una brazada en paz hasta la primera baliza y de aquí hasta los próximos 1200m con un parasito haciéndome la pedicura durante estos casi 20’ de ida…
Una vez ya de vuelta la travesía marítima se convierte en otra cosa mas calmada, aún así teniendo la corriente en contra pero sin disturbio alguno.
Una aproximación rara y una salida hacia la T1 un poco mas movidita de lo normal pero con calma y sosiego, transiciono, para afrontar estos 180km por la costa Catalana, junto a mi amigo Albert moreno y oyendo a las 2 piezas angulares de mi equipo enviándome las palabras de “Fort Papa Foooooooort….!
Una vez levantado el tren de aterrizaje, afrontamos un vuelo raso en una mañana nublada y lluviosa y es a la altura del Km 30 cuando veo por primera vez la situación de esta gran prueba.
Una unidad escapada, que hasta que no llegué a mete no supe quien era, seguida por el gran Guillem Rojas!
-Uf…!
La cosa esta complicada la diferencia sobre cabeza de carrera no es mucha pero hay un numero de unidades mas que considerable precediéndome.
-No pienses! Disfruta! Goza!
Iba cómodo a veces tiraba del grupo a veces no, en los giros de 180º y redondas el grupo se juntaba, pero la verdad me sorprendió ver que se respetaba bastante la distancia reglamentaria. Si. Claro esta. Que no íbamos con la cinta métrica pero en ediciones anteriores se habían visto cosas peores.
Km 90-100 Aproximadamente, en el giro de Calella, la cabeza de carrera nos había puesto un poco mas de tierra de por medio, a unos 8’. Seguíamos siendo muchos pero eso es lo que tiene una prueba donde el nivel de estos guerreros es muy homogéneo, y así se refleja que en el Km 135 en Montgat mi amigo Mr D me muestra una pizarra con M1. (El código secreto que significa 14’. Ups…). Los últimos 20km siempre se hacen duros, pero yo mentalmente ya estaba metido en la ultima prueba de estos juegos. El gran Soldado Filípides, que nos esperaba lleno de sorpresas.
Entramos en Calella, los nervios para poner pie en firme se notaban en el ambiente, pero era mi turno. Me tocaba enseñar lo que tenia en la mano y una vez calzado en dirección a Esparta (Meta), con un único objetivo. Llegar a Meta lo mas rápido posible.
Los primeros 6-7km fueron los peores, es mi muro, pero una vez inmerso en la carrera a pié, el ritmo crítico hacia su trabajo llevándome a escalar posiciones. Km 22 iba 8º, mi familia animándome como auténticos “Hollygans”, amigos, compañeros de natación, Sergi Gil, mi Tía, mi prima, sobrinos, todos me empujaban sin cesar hasta pasar a un ya mas que conocido rival Per Bitner, ya 5º y Km 30! Al 34 una crisis muscular y central empiezan a alterar mi ritmo hasta que aparece Mr. Tur y me insinúa que el 4rto va 6”/km mas rápido que yo. Estamos en el 38. -Me estas diciendo que me puede alcanzar…?
Antes que me responda acelero el ritmo si dar opciones de caza y a trabes de mis cuentas interiores de 180 me planto en la alfombra roja haciendo una vez mas una llegada con sabor a victoria, disfrutando del calor del publico y de este breve momento que me brinda este colosal deporte!!!
Solo me queda deciros… Muchas gracias a todos!!!