¡La aventura Gaucha!



Podríamos decir que el periplo empezaba 2 semanas antes cuando amigos de facebook y de no facebook me aconsejaban sobre lo que me encontraría en tierras criollas. De hecho con los meses previos sin poder seguir al 100% el plan de mi querido Monsieur Tur (Carles Tur) y más sabiendo que tenia que cruzar medio planeta y dejar a mi familia en casa, hacía que aparecieran dudas en mi mente.
Llega el día de irnos mi Papa y yo al continente americano, un viaje de mas de 30h pasando por Roma, Buenos aires y finalmente M del plata. Ya al llegar contacte conté con Cecilia, quien me ayudo en todo momento y a demás debutaba en la distancia reina. Quedamos y me llevo a la piscina para empezar mi estancia en Argentina con un remojo en el club Kimberly.
Aquí conocí al gran Pancho (Mutti triatlón).
Los días previos pasaban rápidamente y poco a poco las ganas de comerme un asado eran cada vez más grandes. Por eso llego el día D y, tras una buena noche y levantarme a las 3:20 me dije:
"Apúrate que quiero comerme un Asado Argentino". A las 5 AM abrieron boxes y allí estábamos. Empecé mis preparativos bajo una fina lluvia atlántica y sin prisa pero sin pausa, ya que solo teníamos 1h para preparar las cosas, empecé a calentar motores con 10' de trote y 7' de hipopresivos. Sandwich & energy drink y vamos a la playa...
Una vez ya cara a cara con el gran charco, hago mis movilizaciones de brazos y sin meterme en el agua, sabiendo que esta fresquita y evidentemente habiendo nadado en el mar argentino los días previos nos disponemos todos los profesionales detrás de una línea imaginaria que como ya pensaba el tiro de salida seria lo mas inesperado posible.
PAM!!! Salimos fuertes pero controlados ya que aún tener unas condiciones marítimas prácticamente inmejorables, el pequeño oleaje frenaba un poco nuestro ímpetu. Una primera vuelta cerrando el grupo cabecero me generaba buenas sensaciones, pero una vez empezada la segunda vuelta todo cambió. Los doblados dificultaban mucho las cosas. Golpes, agarres, giros y zigzageos, de manera que las primeras zancadas en tierra firme fueron muy duras.
Ya en la T1 con un piso muy resbaladizo hice una transición justita justita, pero una vez encima de la bici apreté las tuercas durante los primeros 5km para meterme en el grupo. Una vez allí pensé... Esto me saldrá caro... Se me hincharon las piernas y el corazón me latía a más de 170pm de manera que por un momento creía que me descolgaría. Poco a poco me estabilice y respetando en todo momento la distancia reglamentaria no pasé en ningún momento delante, ya que el ritmo para mi era muy exigente.
Ah si... me olvidaba... al km 20, 4 unidades habían puesto tierra de por medio, el americano, Amorelli, Colucci y Risti. De manera que éramos el grupo donde estaba el top 5. Cedíamos poco a poco pero fue en el km 155 donde mis piernas se volatilizaron y Bas Diederen me pasó como un auténtico cohete Holandés. El día no mejoró en ningún momento y tras lluvia, viento y una pseudo niebla, la última vuelta hacia la T2 fue infernal un viento de mas de 30km/h y totalmente de frente no permitía que superara los 27km/h de velocidad de manera que llegué a la T2 en unas condiciones optimas para afrontar una maratón.
Sabía que había perdido mucho tiempo en la parte final de la bici y aún sabiendo que no estaba en mis mejores tiempos de carrera a pie, confiaba en mi gran poder devastador de los 42km y al invitado especial que soplaba des del sur. Iba con pies de plomo ya que tenía mis dudas para superar la maratón, pero me la dividí en 4 partes. La primera pensé venga 20km de transición a trote, ya que estaba convencido que hasta esta distancia podía aguantar. Pasé a Bas de manera que iba sexto.
La segunda parte era del 20km al 30, y aquí solo pensaba en relajarme y controlar a Galíndez y Gómez. Una vez vi que superaba los 30km fui a por la cuarta parte los últimos 12km. Aquí me hablé a mi mismo y dije: venga boludo hasta el giro afloja y luego un progresivo de 30' de manera que empecé a apretar poco a poco pasando a quinta posición y con la última bala en la recamara, pulsé el botón del pánico y esprinté durante 2km pasando al Italiano Risti (me disculpe) cerrando así la jornada laboral con 8h 31' y una CUARTA posición que me acercaba un poco mas a la Big island de Hawai!